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Celebridades

Ignacio Aliaga y el momento de la evolución del Cine Chileno – Entrevista Secondmgn

En su reciente visita a Buenos Aires estuvo como Presidente del Jurado de la Competencia Oficial de Largometrajes Argentinos en el 12° FICiP, Festival Internacional de Cine Político. Actualmente es Profesor en el Departamento de Fomento en Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, y Miembro de Número de la Academia Chilena de Bellas Artes. Su curriculum cinematográfico es apabullante. Estudió y se recibió en la Escuela de Artes de la Comunicación de la Pontificia Universidad Católica de Chile con el título de Director Artístico con mención en Cine. Entre 1976 y 1981 dirigió la Cinemateca de la Universidad Técnica del Estado. Entre 1982 y 1995 se desempeñó como Coordinador general del CINEUC Programa de la Universidad Católica para el desarrollo de actividades de extensión en el campo del cine. Fue el encargado del Área de Cine en la División de Cultura en Ministerio de Educación entre 1993 y 2003. Jefe del Departamento de Creación y Difusión Artística en Consejo Nacional de la Cultura y las Artes de Chile (2003-2006). Es el Fundador y Director de la Cineteca Nacional de Chile entre noviembre de 2005 y julio de 2015 ubicado en el Centro Cultural Palacio La Moneda. Dirigió el Departamento de Fomento del Consejo Nacional de la Cultura entre 2015 y 2017. Creó el Día Nacional del Cine. Ignacio Aliaga Riquelme (31 de julio de 1950. Maipú, Chile), ha dirigido Campamento Sol Naciente (1972, corto documental), La tranquila muerte del chino Ormeño (1976, corto de ficción), Margarita Acuña Troncoso (1981, largometraje documental), ¿Quién es el loco chorito? (1982, corto de ficción), y Trapananda: en la Patagonia Occidental (2012, largometraje documental), que recibió el Premio del Público en el Festival de Cine Patagonia Aysén, Chile. Además fue actor en El entusiasmo (1998) de Ricardo Larraín y Productor ejecutivo de Un domingo de primavera (2014) de Magali Meneses.

¿Cuáles fueron las cuestiones por las cuales tu dedicación como realizador se ha limitado a un par de largometrajes documentales y un puñado de cortos en 30 años, siendo vos una persona que ha consagrado su vida al cine amén de haber integrado y dirigido instituciones afines?
Ya en un período de entrada en vigor de la Dictadura, como yo era una persona que estaba en Listas negras para mí fue muy complejo incorporarme laboralmente al cine. Lo primero que hice fue hacerme cargo de la Cineteca de la Universidad Técnica del Estado a fines de los Setenta. Después estuve trabajando en el principal programa de cine arte de Santiago que tenía la Universidad Católica. De alguna manera las circunstancias me fueron llevando a operar desde el campo de la gestión cultural cinematográfica y dejarle muy poco espacio a la posibilidad de realizar obras.      

 

Teniendo apenas 20 años, cómo fue tu acercamiento al mundo del cine. Fue por necesidad, por pasión…
Yo postulé a la Universidad Católica de Chile que abrió en el año 1970 una carrera muy interesante que se llamó la Escuela de Artes de la Comunicación. Que fue durante mucho tiempo la escuela más importante que ha habido en Chile sobre esa materia. Y yo me incorporé a esa escuela e hice todos mis estudios, y posteriormente me dediqué a realizar algunos trabajos en medio de las grandes dificultades que teníamos. Piensa que la película que yo hice para matricularme, es decir para cerrar la etapa de formación de la Universidad, fue un film que a mí me lo capturaron. Yo no pude tener esa película y solo me autorizaron poder mostrársela a una Comisión para dar el examen final cosa que hice pero no me permitieron trabajar sobre la película o intervenir o seguirla trabajando. ¡De hecho la película estuvo 50 años desaparecida! Se llama Farfana y entre todos esos avatares perdió el sonido. Recién hace pocos meses pudimos recuperarla pero “muda”, tengo la imagen el copión. Actualmente dura 35 minutos y estaba pensada para una película más larga. Pero todas esas alternativas hicieron que se perdiera material, y te revela un poco las dificultades que teníamos para poder sobrellevar los peligros que significaba estar en dictadura y querer además hacer cine.

En tu breve filmografía hay algo que se destaca enormemente, que es la relación y conjunción con la música. Y más allá de la banda sonora. Tus personajes están imbuidos y vibrando con ella. ¿Cuál es la razón de esto?
Creo que eso tiene un poco que ver con mi origen que es de raigambre campesina. Mi madre era una inmigrante del campo en la ciudad y ella hacía música, era una cultora digamos y tocaba la guitarra y cantaba. Y eso se me quedó a mí como parte de mi estimulación artística y entones no es extraño que me haya ocurrido lo que tú me estás señalando. Aún cuando incluso no era necesariamente consciente de hacer eso. Son de las cosas misteriosas que tiene la creación.

Hay un corto tuyo que se llama “El loco Chorito” que es muy singular y su protagonista es como un raterito. Contame de que se trata este personaje y por qué lo elegiste.
Era una sátira a un momento histórico que tuvimos nosotros. El país estaba entrando en una lógica de pequeño raterismo y yo quise hacer una sátira sobre eso, con algunos personajes que me interesaban para dar cuenta de esto. Una evolución cultural muy detestable que yo observaba en el país. Ese personaje es El Loco Chorito.   

Con tus dos largos que respuestas tuviste tanto de público como de crítica y si se presentó en festivales y si se vieron fuera de Chile.
Margarita Acuña Troncoso es la primera película del año 80 y fue uno de los primeros largometrajes documentales hecho en soporte de video. Y esa película tuvo una linda difusión a través de centros comunitarios, con gente del mundo del folklore, también en una extensión universitaria. Después hice Trapananda: en la Patagonia Occidental en el año 2013 en Aysén. El objeto central de ese film más que la música -que si la tiene- era cómo empujar el proceso de memoria cultural que se vive en esos lados y cómo los colonos y la gente que es la que pone el esfuerzo no es reconocida. Es olvidada es rezagada. Se dio mucho en la zona de toda la Patagonia chilena, tuvo una distribución en colegios, yo recorrí toda la región presentándola y también llevándola en formas de distribución alternativa. Me la han solicitado mucho en lugares de la Patagonia del lado argentino, yo no la presenté allí pero la hemos facilitado en algunas ciudades como en Comodoro Rivadavia.

Vos has sido uno de los primeros feministas en el cine, con tu primer corto. ¿O me equivoco? (Risas)
¡De hecho sí! Mi primer corto se llamó Campamento Sol Naciente filmado hace 50 años y está dedicado a un campamento de mujeres que yo conocí.  Campamento le llamamos a las tomas de terrenos para construirse una vivienda. Y ese fue un grupo de mujeres que hizo eso y a mí me pareció que era muy importante que pasara y que esa cuestión estuviera en la memoria. Ellas vivieron un período complicado durante la dictadura porque era un hecho atentatorio contra la propiedad privada. Pero afortunadamente pudieron sostenerse y esa población ¡existe hasta hoy día! Ese asentamiento está en Maipú. Hice un relanzamiento de ese documental cuando cumplió los 40 años de realización y fue muy impactante. Muchos han crecido, los hijos, algunos mayores ya fallecieron. Para mí fue una experiencia muy importante. Incluso yo vine no hace mucho acá a Buenos Aires antes de la pandemia a presentar la película en un evento que se realizó sobre la vivienda social. Hay una copia remasterizada que ha hecho la Universidad Católica. Y eso sigue teniendo vigencia. La lideresa de ese campamento Margarita Acuña fue -como dices tu- una opción feminista para la época.

Te has jubilado como funcionario, pero volvés a ejercer como realizador. Contame sobre estos proyectos que tenés en camino.
Ahora estoy desarrollando un par de proyectos que tienen más que ver con el tema de los Derechos Humanos. Uno de ellos es sobre una foto que yo tengo  que le saqué a mis compañeros de colegio ¡en el año ’68!  Que permite seguir la historia de las personas que aparecen en la foto de los cuales hay un detenido-desaparecido y uno ejecutado político dentro de mis compañeros. Hay otro que se suicidó a lo bonzo por un problema medioambiental que afectó a su padre que le dio cáncer por contaminación de asbesto por una fábrica que estaba instalada en medio de una población. Otros han fallecido de muerte natural. La cosa es que este documental tiene que ver con la memoria con esa foto con los compañeros, ya que tengo mucho material de eso.

¿Y el otro también es un documental?     
El otro film es sobre un ciclista. Se llama Peter Tormen quien fue Campeón Nacional y Campeón Latinoamericano de ciclismo. Peter fue tomado preso junto con su hermano Sergio en 1974. Cuando Sergio, que era su hermano mayor, era el campeón de Chile. ¡Y Peter era un niño de 14 años!  Y hay un tercer hermano, Richard, que también era ciclista y también fue campeón. El mayor Sergio era militante del MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria). El relato se centra más en el hermano Peter y se enfoca en un evento que se llamaba La Vuelta a Chile que era una competencia que se hacía en el país alrededor de 30 años y que arrancaba en la Isla de Chiloé al sur hasta la Capital, Santiago. En 1987 Peter gana la competencia con la misma bicicleta que usaba su hermano Sergio que por entonces ya estaba desaparecido. Y cuando las cámaras de la Televisión Nacional (TVN) se le acercan para poder entrevistarlo, le preguntan ¿a quién le dedica este triunfo?, él les dice “Se lo dedico a mi hermano Sergio Tormen que está detenido-desaparecido”. Y en ese momento las cámaras se apagan. Esas imágenes ese material lo tiene la TVN  es una de las cosas que tengo que recuperar. Hoy día Peter –de 63 años- es una persona que tuvo durante muchos años un taller ciclista que era de su padre. Y lo interesante es que él estudió psicología, logró titularse de psicólogo y hoy día está ejerciendo como tal. O sea que hay un proceso de resiliencia en él muy atrayente.   

 En resumen son dos proyectos en que ambos están relacionados con la memoria pero uno es más personal y perteneciente a tu propia historia de vida y el otro es más como con una distancia frente a determinado personaje. ¿Ya tenés los guiones? ¿En qué etapa está cada uno?
He estado trabajando con ambos y tengo unos preguiones. Por ejemplo logramos grabar un evento hace poco en donde el Ministerio de Deportes de Chile le hizo un Homenaje a Sergio Tormen, bautizando el velódromo del Estadio Nacional con su nombre.  Ya estamos hablando con Peter para ir redondeando ese guión.

¿Cuáles fueron las pautas principales para haber pasado el cine chileno de hacer entre 2 a 4 películas a fines del siglo pasado, a los casi 100 o más de hoy día?
Yo siento que fue clave el haber tomado conciencia de que hubiera una política que comprometiera al Estado, no iba a haber desarrollo del cine en Chile. Nos lo planeamos así se armó una política de Fomento al cine que reunió varios organismos públicos que podían aportar recursos y podían estar en la esfera del desarrollo más profesional. Y eso permitió que empezáramos a levantar el tema de la producción y favoreció el que pudiéramos sacar la Ley de cine en 2005 en el Parlamento cuestión que no fue tan fácil como la gente cree. Había parlamentarios de Derecha especialmente que decían “¿Para qué quieren el cine?”. Que no era necesario si las películas ya llegaban hechas de afuera (¡!!). En la Ley llegó a figurar como política de Estado que hubiese fondos y  mecanismos de desarrollo. Y eso fue principalmente el factor que permitió pasar de 3 películas a la cantidad que tenemos ahora.

¿Y cuales son los mayores inconvenientes en estos tiempos?
Hoy día tenemos otros problemas que son cómo sobrellevamos este período del cambio tecnológico y de exhibición para que la gente vea las películas, que ese es el problema actual. Ese gran salto cuantitativo y yo diría cualitativo también porque tecnológicamente la producción se vió mejorada. De eso me siento con mucha satisfacción de haber sido partícipe de esos cambios.      

Antes la recaudación para el fomento venía también del aporte de cineclubs, DVDs, canales de cable. Hoy la lucha pasa por el tributo que deberían hacer las plataformas de streaming y VOD.
Exacto, eso es parte de las discusiones y preocupaciones que hay hoy día de las tantas perspectivas que se empiezan a ver, digamos. Va a ser una batalla permanente. Siempre va a haber esa tendencia a que no haya regulaciones para las grandes empresas.

Ustedes en Chile no tienen una entidad autárquica como un Instituto del Audiovisual.
Hay un Consejo Audiovisual que tiene su autoridad en el propio Consejo que es un colectivo que es representativo porque concurre ahí gente del sector. Y hay un Jefe ejecutivo. Yo creo que ese sistema ya se está queriendo superar. Ya deberíamos tener un organismo autárquico como el que tu señalas porque ya superamos la etapa de saber si podemos hacer películas, si podemos sustentar una actividad, todo eso se ha ido dando por el propio peso del quehacer por el mejoramiento de la calidad de las películas, por las escuelas del audiovisual. Ahora ya deberíamos poder pensar en cómo crecer realmente.

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