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Celebridades

Andy Gorostiaga y la exposición de la masculinidad tóxica en “Tres hermanos” – Entrevista Secondmgn

¿Cómo fue la experiencia de haber pasado por el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y cómo estás viviendo la llegada de la película a las salas argentinas?
Todo acerca de Tres hermanos es una gran sorpresa para mí. Desde Mar del Plata hasta lo que está sucediendo ahora. Fue una experiencia muy buena, muy divertida. Compartir con Francisco (Paparella, el director) y con parte del equipo, y poder presentar la película con Ulises (Yanzón) en un festival de semejante escala siendo la película que inauguró la Competencia Internacional. Además, nuestra participación posibilitó que podamos vivir el amor por el cine de tanta gente, de tantos profesionales, tantos colegas y ver que nuestra cinta sea tan bien recibida. Allí pude ver la película por primera vez y experimenté la reacción de una sala llena. Quedé muy impactado por lo bien que está hecha: arte, fotografía, dirección, efectos especiales. Ahora, estoy muy contento de que la película esté llegando a las distintas salas del país y que esas repercusiones se estén multiplicando.

Hagamos un poco de historia. ¿Cómo llegaste a este proyecto?
Llegué a este proyecto como cualquier actor que arranca desde abajo. A los 15 años comencé a estudiar teatro. A partir de ahí seguí todo el camino de hacer lo que sentía para ir creciendo en la profesión: muestras teatrales, grupos de obras de teatro, casting, un manager. Fracasar, volver a intentarlo. Y así, de a poco. Participar con un bolo en una novela, protagonizar un corto y comenzar a realizar audiciones interesantes. De esta manera, un día me avisa mi manager, Arturo Villanueva, mediante Verónica Souto, que es una gran directora de casting, que estaban buscando tres personajes para una película en la Patagonia. Mandé mi audición y le gustó mucho a Francisco. Desde allí, hice una nueva para el personaje del hermano mayor, pero volvimos con el hermano del medio. A partir de ese momento, leí mucho el guión y traté de ponerle el cuerpo a Marcos, mi personaje.

¿Cómo influye para vos desde lo actoral estar en un paisaje distinto al que te criaste? Tu personaje vive una transformación en la película que también tiene que ver con la vivencia de estos tres hermanos y la naturaleza.
Fue muy trascendental. Estaba en El Bolsón, tenía que componer un personaje protagónico en una película y confiaba en hacerlo de la mejor manera posible. Sentí que era lo que estaba buscando. Se rodó durante el mes de junio, por lo que el clima cobró un protagonismo diferente a la rutina que uno está acostumbrado. Tuvimos un gran ensayo de alrededor de tres horas en el que hicimos un asado a la noche, en un lugar bastante inhóspito y en una casa gigante. Ahí pudimos buscar los personajes, improvisar, explorar e ir probando lo mejor para cada uno. Yo tenía esa necesidad de poner el cuerpo en el trabajo y esto sucedió a partir de ensayos y se potenció por la intensidad de cada jornada de filmación.

Es una cinta que explora distintas facetas de la toxicidad masculina y que logra movilizar. ¿Qué reflexión te genera?
Francisco tiene una imagen que a mí me sirvió mucho desde el momento en que la empezó a usar: el perro de tres cabezas. Para él, estos hermanos, son como eso. Una especie de puzzle donde, cada uno, desde su lugar, construye esta masculinidad tóxica que infecta todo lo que toca y qué arruina las vidas de las personas. Eso me ayudó para comprender la faceta de cada uno y, como actor, me propuse jugar. Vivo la vida desde un lugar más queer y todo lo que hacemos es luchar en contra de estas masculinidades. Desde el trabajo como actor, tuve que ponerme en otro rol, en un rol de observación. No sirve pensar que son los villanos de la película. Es un hombre de campo que tiene una vida que lo llevó a ser de la manera que es hoy en día: hermético y violento. Es un sujeto repleto de mandatos familiares y sociales que lo convierten en una piedra, tanto en sus sentimientos como en su corazón. Hay escenas que tienen que ver con lo peor que un hombre pueda hacer, como el abuso sexual o la violencia física. Fue muy importante involucrarnos en la historia de estos personajes que viven lejos de Buenos Aires para desterrar la mirada céntrica que a veces se tiene. Todo esto me llenó de aprendizaje como actor y como persona.

¿Cómo viene la repercusión del público? ¿Cómo son esos primeros comentarios?
Todo lo que está pasando me sorprende. Me preguntaba cómo iba a ser recibida esta película que mostraba las cosas de una manera tan cruda, tan visceral, tan violenta, y estoy asombrado con las repercusiones. Tiene escenas fuertes, pero están siendo bien recibidas porque es importante lo que representan para el producto final.

Es que hay escenas muy explicitas y, a medida que transcurre la película, todo está conducido de manera coherente y se entienden los motivos de esa crudeza.
Si, tal cual. Para cada personaje es importante entender porque se muestra esto de esta forma. Es una historia sobre la masculinidad que no intenta ser moralista. Soy un actor que me toca representar un personaje híper masculino y esto es parte de mi lucha desde que soy chico. Es como romper un poco con los estereotipos. Hay actores heterosexuales que interpretan personajes gays, pero al revés no sucede tanto. De alguna manera hay algo de esa inclusión que la celebro. No es necesario ser un misógino, violador y metalero para sentirse identificado con la película, sino que muchos hombres heterosexuales blancos se van a sentir interpelados.

¿El rodaje fue tan intenso como lo es la película?
Fue muy intenso. A medida que iban pasando los días, el clima se hacía cada vez más frío. Una de las últimas jornadas fue la del final de la película donde mi personaje tuvo que estar metido en un río durante varias horas de la madrugada. Fue muy intenso eso, pero el trabajo de todo el equipo fue maravilloso. Las cargas de las escenas estaban bien distribuidas a lo largo de las cinco semanas que rodamos y pudimos disfrutar un poco de los tan bellos paisajes del sur argentino.

Por un lado, se puede apreciar en el exterior un paisaje maravilloso, pero los interiores son lugares oscuros, angustiantes, donde se destaca la elección de las locaciones y el diseño de arte. ¿Cómo fue para vos sumergirte en esos interiores? ¿De qué manera ayudó para la construcción de tu personaje?
Uno de los mayores logros es el arte de la película. Este tipo de proyectos te hacen aprender de cine. Todo lo que teníamos a nuestro alcance nos permitió posicionarnos de otra manera. Por ejemplo, nos pidieron desde utilería fotos nuestras de chicos y se utilizaron para decorar la casa. Entonces, estar metido en una escena y, de golpe, mirar una foto tuya, te moviliza y ayuda para vivirlo con todos los sentidos. El trabajo de los detalles del arte fue increíble y todo gracias a Micaela (Urrutia), la directora de arte. Todo ayudó para que sea una experiencia súper inmersiva. El poder compartir escena con tanta gente que no son actores profesionales generó una retroalimentación que también sirvió para la construcción del personaje. Esa cuota de realidad fue muy importante para sumarle al desarrollo de Marcos. La cinta tiene un código realista que suele ser el que más me gusta.

Venís de actuar en «El Marginal» y en «Brother», dos series con mucho éxito y que también están sumergidas en universos que exponen la realidad del país. ¿Te sometés a un proceso de investigación para este tipo de papeles? ¿Con “Tres hermanos» cómo fue?
Toda mi investigación parte del guión y de las conversaciones que puedo obtener con el director. Para esta película hice un trabajo físico importante que incluyeron rutinas para ganar en resistencia. Eso fue clave para componer a Marcos. Nuestro cuerpo es un instrumento al igual que nuestra voz. Es un personaje muy complejo, pero me gusta mucho el resultado y eso me tiene orgulloso.

¿Cómo ves ese realismo en las series y películas actuales de Argentina?
Me encanta lo que hace Anahí Berneri (Alanis). Sus productos consiguen algo tan real que es imposible que no te movilice. De todas maneras, me gustaría que haya más de eso, pero más en el mainstream. Si bien existe, estaría bueno que este tipo de cine que te interpela sea popular. La realidad es complicada, te cuesta ver, pero también puede lograr inspirar y eso es maravilloso. Me encanta que haya cada vez más trabajo, tanto en cine como en las plataformas de streaming, pero la mayoría de los protagónicos son masculinos. Nos falta aún para que sea equilibrado y se eleve la presencia femenina en las series y las películas. De a poco, estamos camino a eso.

Mencionás la importancia del espacio a mujeres en roles protagónicos, algo súper valioso y justo. ¿Qué actrices argentinas observás?
A mí me gusta mucho Sofía Gala Castiglione. Me encanta lo que hace, tanto en productos realistas (Alanis) como en el mainstream (Crímenes de Familia). También me gusta mucho Griselda Siciliani. La vi en teatro, en cine y en televisión, y maneja una versatilidad que es clave en esta profesión.

Hablemos un poco de tus próximos proyectos. Sabemos que fuiste a filmar a España junto a Álvaro Morte y María Eugenia “China” Suárez. ¿Se sabe cuándo podremos ver esa película por estos lugares?
Objetos (2022) llega acá en la segunda mitad de este año. Es un thriller que filmamos en Madrid. Para esta película audicioné y me convocaron para un casting en medio de la pandemia. Hice una escena de la película con la ayuda de mi hermana Paula. La mandé y solté, así no estaba pendiente. Así fue como quedé. ¡No lo podía creer! Nunca había ido a España, y ahora iba a ir por una película. Fue una experiencia soñada que excedió todas las expectativas. Tuve la suerte de trabajar con un equipo hermoso. Cuando estás haciendo lo que amás, y mirás lo tanto que te costó, valorás más este tipo de experiencias. Las disfrutás.

¿Y estás por filmar algo ahora?
A fines de mayo voy a filmar una película independiente. Se está haciendo un crowdfunding para terminar de realizarla. Es una cinta sobre la vida de Jacobo Fijman, un poeta que vivió durante 30 años en un manicomio, y a mí me toca interpretar su versión joven. Cuando leí el guión lo sentí como un reto, así que pronto me pondré a trabajar en la composición de este personaje teniendo en cuenta que la búsqueda de este proyecto es poética. Además de esto, voy a continuar audicionando y audicionando. En estos tiempos tenemos que agradecer el poder tener acceso a eso.

De todas formas, intuyo que «Tres hermanos» puede ser un antes y un después en tu carrera. Es una excelente carta de presentación.
Ojalá que así sea. La película habla por sí sola y eso me encanta.

Para finalizar vamos con un ping pong que englobe tu desarrollo personal, profesional y “Tres hermanos”. ¿Un aprendizaje?
Ser auténtico.

¿Una escena?
La escena de la pelea. Me impacta cada vez que la veo.

¿Un consejo para quienes vayan a ver la película?
Respiren hondo y déjense llevar.

¿Un mensaje?
Mmm. No sobrepensar tanto las cosas (risas).

Por último, y ésta que sea más personal. ¿Un deseo?
Tener una gran racha laboral. Deseo estar el año entero filmando.

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